
Con motivo de la Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, globalmente conocida como #COP15, que se lleva a cabo desde el 7 al 18 de Diciembre de este año en Copenhague, quiero compartir algunas de las principales conclusiones de la única colombiana participante en la Expedición a la Antártica IATE 2009.
La expedición, liderada por el explorador polar Robert Swan OBE, acaba de regresar de la expedición a la Península Antártica en la que se conmemoró el 50º aniversario de la firma del Tratado Antártico, el cual protege a este continente del nocivo potencial de la minería y la excavación de sus superficies para la explotación de sus recursos y que además manifiesta que el “Continente Antártico es un territorio de paz y ciencia”.
Un total de 45 expedicionarios, provenientes de 16 naciones (entre ellos, Jennifer Trujillo, colombiana y única representante de Suramérica) se unieron a Swan en una travesía por la energía limpia enfocada en el liderazgo aplicado al tema del cambio climático y la creación de soluciones estratégicas necesarias para preservar nuestro planeta.
Los miembros de la expedición piden a sus respectivos líderes aprender del ejemplo que hoy es el Tratado Antártico y explorar las posibilidades de aplicar este mecanismo como un modelo del tipo de acuerdo de cooperación
El acierto del Tratado Antártico
El Tratado Antártico, firmado el 1 de diciembre de 1959 en Washington DC por las naciones signatarias (Argentina, Australia, Bélgica, Gran Bretaña, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, Unión Soviética y Estados Unidos), es un ejemplo brillante de cooperación internacional que busca preservar una parte de nuestro planeta solo para la paz y la ciencia.
En su momento, la Antártica fue sitio de intensos conflictos económicos y comerciales, siendo el Tratado lo que permitió a las naciones sobrepasar lo que parecían desacuerdos irreconciliables y moverse a favor de un propósito mayor para privilegiar el objetivo de la preservación.
Aunque los problemas relativos a la soberanía aún existen, el Tratado Antártico permite que las naciones que lo conforman se enfoquen en la protección del Continente Antártico al mismo tiempo en que protegen sus intereses nacionales, suspendiendo el tema de la reclamación territorial.
De la Antártida a Copenhague
Jennifer Trujillo Obando, es ingeniera mecatrónica de la Universidad Autónoma de Occidente y actualmente está trabajando en el área de la generación de energía a partir de basura sólida municipal.
“No se trata de la belleza innegable de la Antártida, ni de su potencial para el desarrollo científico; ya en este punto, hablamos de la supervivencia de la humanidad y de lo crucial que es preservar la Antártica prístina para que siga habiendo un ecosistema que ayude a mantener el equilibrio del ciclo climático global", comparte Jennifer.
"Si este Tratado funciona para este territorio, entonces vale la pena explorar posibilidades de aplicarlo a otros escenarios, también de conflicto, en los que el mayor reto sigue siendo la cooperación para contrarrestar los efectos del cambio climático.” Concluye.
Para leer toda su experiencia en la Antártica, super recomendadísimo su blog: http://jenntoiate2009.blogspot.com/
Y los videos en YouTube de la travesía:
Parte 1:
http://www.youtube.com/watch?v=s7K55EAZqKE
Parte 2:
http://www.youtube.com/watch?v=38PN7jUY5jQ
Agradecimientos a Jenn! por compartirme tan lindas experiencias! :)